divendres, 5 de desembre de 2008

Esmorzars i metges.

Avui a l’esmorzar el tema de conversa ha girat entorn als metges. Un company que ve amb nosaltres, en RA, es famós perquè va molt al metge i s’ha fet infinitat de proves mèdiques. Segons uns per gust, segons ell... no ho desmenteix. Sempre riu i es queda callat. Bé, total, que hi ha hagut una mica de conya amb ell...

P: Para lo de la prueba de la próstata existen dos maneras de hacerla: el PSA...
E: Esto que es, ¿un Citroën?
R: Cállate, que esta prueba es nueva y RA no se la ha hecho.
Servidor: Pues ya lo veo cuando suba de almorzar llamando al médico para pedir hora...
E: Para que el médico le diga que esta prueba aún no se hace aquí. Es igual, el se apunta a la lista de espera para cuando se haga. De hecho él fue el que inventó la tercera opinión médica. Se hace la misma prueba de tres en tres, por si acaso han salido mal las otras dos. RA cuando ve House tiene una libreta y un bolígrafo en la mano y cuando oye alguna prueba que no se ha hecho… onconimetromia… la apunta y le dice a su mujer: “Nena, llama mañana al médico para pedirme hora”.
Servidor: De hecho, cuando han de experimentar con alguna prueba médica nueva llaman a RA para que vaya a pasarla.
P: Bueno sigo con mi explicación. La segunda manera es por tacto rectal.
Servidor: No, no, pues ya está todo dicho. RA prefiere la segunda, la del tacto rectal, pero sin anillo. Que él no es tonto y duele…
E: Sí, hay que ir con cuidado porque si el anillo es de esos de boda con brillante puede llegar a hacer mucho daño.
Servidor: O de los que son tipo sello. “¿Quiere que le ponga el sello de la revisión?”. Lo jodido es que el anillo se quede dentro… ¡eso es una putada!
E: Sí, el anillo y el no-me-olvides…
P: Recuerdo que en una prueba que me hice que el médico me pidió el número de teléfono del trabajo porque si había algo grave me llamaría de inmediato.
C: Esto es lo peor, porque cada vez que te llaman piensas si será o no el médico.
Servidor: El médico cuando te llamó ¿antes de colgar pidió por Rafa? Como todos los médicos lo conocen… “Oiga, ¿que está Rafa? ¡Pásamelo hombre! Es que el médico ha perdido el anillo...”.
E: Yo de todas maneras si tuviera que irme a hacer la prueba de la próstata pediría por el médico vasco que había sido pelotari, que tiene una pedazo de mano… Cuando te la mete hasta dentro te dice sopla que vas a pasar ahora la prueba de esfuerzo…
R: Uff!! ¿Esa prueba de soplar?
P: ¡La espirometria!
R: ¡Esa! Yo esa no la paso ya más en mi vida. Cuando me dice el médico que sople le digo que no, que yo ya sé que estoy mal, que mejor que yo no lo sabe nadie.
E: Al médico le dices: “Apunte: jodido”.
R: Más o menos. Pues eso, que si la prueba no me gusta saco el talón de viajes 2x1 del bolsillo y lo mando a la mierda y a tomar por el culo de inmediato. ¡Vamos hombre! Desde la vez que fui y me preguntó si fumaba y le dije que si…
E: Pues déme un cigarrito te dijo… que yo también fumo.
R: Sí, eso… Pues me dijo que como siguiera igual a los 55 años tendría que llevar bombona de oxígeno.
Servidor: Supongo que le dijiste que fuera ya haciendo el pedido, ¿no?
R: Bueno, saqué el talonario y le regalé un viajecito de los míos: lo mandé a tomar por el culo, como no.
Servidor: un crucero sexual…
E: Me he acordado ahora de la chica aquella que tenían en el dispensario que no sabía pinchar. ¡Uff!! Qué mal lo pasaba cuando tenía que ir a sacarme sangre para la revisión anual…
R: Pues tu vete preparando que el año que viene te toca la prueba del tacto…
E: A mi que me lo miren por la sangre y sin pincharme. Volviendo a esa chica, tiraba las jeringas a distancia, como si fueran dardos a ver si hacía un doble. La palabra perdón te la decía setenta veces. Te clavaba aquí, y ay, perdón, allí y ay, perdón... Perdón, perdón... Hija de la gran puta, ¡¡que me la has clavado en la aorta!! Vamos que salías de allí que parecías un drogadicto de la de pinchazos que llevabas en los brazos...
(…)
E: Recuerdo que cuando dejé de fumar iba todo el día con un palillo en la boca. Plano, os lo recomiendo. Los redondos no van tan bien… Pues noté que se me había clavado algo en el cuello y nada, para urgencias. Allí se lo explico al médico, me mira y me dice que me espere un momento. Al cabo de un rato entra él acompañado por siete chavales jóvenes.
C: Residentes.
E: Sí, residentes. Pues me abre la boca, me mete unas pinzas y una linterna de esas que llevan los de los cines. Cuando me ha revisado le dice al primer chico: “Venga, mete las pinzas tu ahora y míralo”. Un momento, doctor, que me meta uno las pinzas y si tengo algo que me lo saque y si no, santas pascuas y me voy. A ver si ahora van a ir pasando uno a uno a meterme las pinzas en la boca. No sé si nos entendemos…

6 comentaris:

Uri ha dit...

Haurem de gravar els vostres esmorzars en vídeo i tindrem un programa de tv molt interessant.

Lo del talonari boníssim.

Sílvia ha dit...

Hola Jordi!
Doncs a mí em costa moooolt anar al metge. Són portadors de males notícies, snif,snif...
Salutacions
sílvia

jomateixa ha dit...

Feu-lo de ràdio el programa, així us podré sentir mentre treballo... que sembla que us ho passeu molt bé.

Jordi ha dit...

Uri: Els hi comentarem als d'El Terrat, a veure que els sembla... I si ens diuen que no, talonari al canto... jejeje

Silvia: A mi també, fa moooolts anys que no em veuen...

jomateixa: potser ho proposem de fer-lo mix, com el Polònia que es fa versió radio i versió tele!

Anònim ha dit...

El PSA és una prova en sang què detecta el càncer en els homes i en les dones és el CEA

mama

Jordi ha dit...

Veus, jo ja sabia que era alguna cosa rara d'aquestes de la sang... Gràcies Mama!!